Para quienes disfrutamos de los clásicos de las recreativas, el concepto de romper bloques con una pelota es un pilar fundamental del gaming. Sin embargo, casi como que nunca habíamos visto a un juego tipo Arkanoid usar la cabeza de un dragón para golpear la «pelota» que irá eliminando los bloques de los niveles, pero así es Plune. Se trata de un curioso juego en el que vamos a ejercer todo el control sobre esa pelota, pudiendo incluso manejar la potencia según hagamos el gesto con nuestro dedo sobre la pantalla.
Nos ha parecido un interesante casual, y eso que apenas tiene reseñas en la Play Store, por el hecho de controlar casi al 100% el manejo, dirección y potencia de esa pelota, siendo un personajillo que golpea todos esos bloques a lo Arkanoid, el mítico juego de las recreativas que marcó a generaciones enteras. Este género ha evolucionado enormemente, y mientras algunos títulos como Breakboard proponen dibujar la paleta, Plune apuesta por una física orgánica basada en el movimiento de una criatura.
Usa la cabeza del dragón en Plune

Estamos ante un juego simpático, pero a la vez extraño por ese dragón con su largo cuello que, con su cabecita, va golpeando a la pelota. Esta última parece tener vida propia, con esos ojos saltones y una inercia que nos obliga a estar atentos para ir eliminando los bloques de los niveles a los que nos vamos enfrentando.
La mecánica es sencilla pero profunda: con nuestro dedo controlamos el movimiento del dragón para tomar impulso y golpear la bolita, logrando que salga lanzada con más potencia si el movimiento es brusco. Por el contrario, si tenemos buen manejo, podemos amortiguar la potencia con la que viene la bola para que salga con menor velocidad, permitiéndonos un control mucho más preciso de la trayectoria.
El gameplay de este casual gratuito se basa en la limpieza total de los bloques. A medida que avanzamos, el juego introduce habilidades especiales como el congelamiento, que altera la dinámica de la bola, o la aparición de bloques de mayor tamaño que requieren más impactos pero generan una puntuación superior. Esta variedad evita que la experiencia se vuelva monótona, integrando elementos que recuerdan a los power-ups clásicos como el aumento de velocidad o el incremento del área de impacto.
75 niveles a completar con diseño artesanal

En Plune tenemos hasta 75 niveles que deben ser superados. Lo más destacable es que cada uno de ellos ha sido «hilado» de forma artesanal, asegurando que la curva de dificultad sea ascendente y coherente. Todo el progreso está ligado a nuestra capacidad para dominar el disparo y el ángulo de impacto entre la cabeza del dragón y la pelota.
A medida que progresamos, llegaremos a momentos en los que la pelota toma una velocidad vertiginosa, obligándonos a movernos rápidamente de un lado a otro. Aunque el control es muy intuitivo, requiere de práctica para dirigir la trayectoria con exactitud. Es aquí donde la física de la bola se vuelve el núcleo del juego, ofreciendo una sensación de juego rápido y reactivo.
Si comparamos Plune con otros exponentes del género en Android, como Brick Breaker Lab (que ofrece bolas de fuego y demolición) o Estrella de Brick Breaker (más orientado a misiones), Plune se siente más como un experimento de físicas. Sin embargo, hay un punto débil evidente: echamos en falta contenido a desbloquear. Dado que el diseño del dragón puede resultar poco atractivo para algunos, sería ideal contar con una tienda de cosméticos para vestir al personaje o cambiar su apariencia, algo que lamentablemente no está presente.
Un modelo freemium y la experiencia de usuario

Mientras extrañamos la personalización, sí encontramos una tienda para realizar micropagos. Aunque al inicio no parece estrictamente necesario, es probable que en los niveles superiores la dificultad aumente tanto que el uso de potenciadores de pago se vuelva una tentación o una necesidad para avanzar.
Es importante mencionar que, a diferencia de otros clones de Arkanoid que se centran en texturas HD o cientos de niveles genéricos, Plune se sostiene en su mecánica de control. Aunque el diseño visual del dragón no sea el más logrado, la parte técnica y la fluidez de la experiencia de juego están bien ejecutadas. La sensación de velocidad y rebote es satisfactoria, especialmente cuando la acción se vuelve frenética.
Para quienes buscan una experiencia puramente arcade, Plune es una alternativa fresca. Aunque existen opciones más clásicas como Block Brick Breaker Classic, que emulan la simplicidad de los 80, o propuestas más modernas como Swipe Brick Breaker, Plune se sitúa en un punto medio donde la originalidad del personaje y la física del impacto son los protagonistas.
A pesar de ser un título prácticamente desconocido para el gran público, Plune ofrece una propuesta sólida para pasar el rato. Su disponibilidad gratuita en la Play Store lo convierte en una opción sin riesgo para quienes quieran probar algo diferente dentro del género de romper ladrillos virtuales, disfrutando de una jugabilidad que pone a prueba los reflejos y la precisión táctil.
Opinión del editor
Si le pillas el punto a controlar la velocidad y la dirección tiene su cosa.
Puntuación: 5,8
Lo mejor
- Llega a ser vertiginoso y emocionante.
- Niveles diseñados a mano con progresión real.
- Física de la pelota bien implementada.
Lo peor
- El diseño visual del dragón es muy cuestionable.
- Ausencia total de personalización o contenido desbloqueable.
Descarga Aplicación
Plune logra rescatar la esencia de los juegos de romper bloques integrando una mecánica de control táctil basada en el movimiento de un personaje, lo que le otorga una identidad propia frente a otros clones de Arkanoid. A pesar de sus carencias visuales y la falta de personalización, su diseño de niveles y la intensidad de sus fases más rápidas lo convierten en un pasatiempo recomendable para cualquier usuario de Android que busque un desafío casual y gratuito.