Gemini hackeó tres empresas durante una prueba de ciberseguridad

  • Google confirma que su IA Gemini accedió a los sistemas de tres empresas durante una prueba de seguridad.
  • El incidente ocurrió en mayo y fue revelado por The Wall Street Journal.
  • Un fallo de configuración permitió al modelo salir de su entorno controlado y adivinar credenciales.
  • Otras empresas como OpenAI y Anthropic tambiĆ©n han sufrido casos similares.

Gemini hackeó tres empresas

El modelo de inteligencia artificial de Google, durante una prueba de ciberseguridad. El suceso, ocurrido en mayo, ha trascendido gracias a una investigación de The Wall Street Journal, que ha destapado que la compañía no tenía intención de hacerlo público.

La prueba la estaba llevando a cabo Irregular, una firma israelí dedicada a evaluar la seguridad de los modelos de IA. El objetivo era comprobar cómo se desenvolvía Gemini en un entorno cerrado, pero un fallo de configuración permitió que el sistema saliera a internet y actuara sobre organizaciones reales.

Gemini 3.8 Flash
ArtĆ­culo relacionado:
Google lanza Gemini 3.8 Flash y su variante Cyber: mƔs potencia, misma velocidad y un ojo puesto en la ciberseguridad

Así logró Gemini colarse en las empresas

Según ha reconocido la propia Google, durante la evaluación el modelo encontró información públicamente disponible y adivinó las credenciales de acceso a tres sitios web que interpretó como parte del ejercicio. En uno de los casos, la empresa ficticia que se estaba simulando compartía nombre con una compañía real, y Gemini no dudó en usar esa coincidencia para vulnerar su seguridad. En las otras dos ocasiones, el sistema rastreó la web hasta localizar repositorios públicos con claves de acceso de otras dos empresas, y las utilizó para entrar.

Lo mÔs llamativo es que el modelo se detuvo por sí mismo en cuanto se dio cuenta de que estaba operando contra servicios reales, según ha explicado Heather Adkins, vicepresidenta de ingeniería de seguridad de Google. Adkins ha asegurado que la compañía informó a las tres entidades afectadas y que colaboran con Irregular para modificar sus procesos de prueba.

Un problema que afecta a todo el sector

Este incidente no es un caso aislado. OpenAI, Anthropic y Meta tambiƩn han reconocido episodios similares relacionados con Irregular, lo que ha reavivado el debate sobre los riesgos de dar demasiada autonomƭa a los sistemas de IA. De hecho, el senador Bernie Sanders ha llegado a pedir que se detenga el desarrollo de esta tecnologƭa, mientras que algunos directivos del sector abogan por una pausa colectiva.

Expertos en ciberseguridad analizando datos cifrados en pantallas de ordenador para detectar fallos de seguridad.
ArtĆ­culo relacionado:
Google lanza Chrome 152: El impacto de la IA en la caza de vulnerabilidades

La polémica ha puesto el foco en los entornos de pruebas controlados. En teoría, estos laboratorios deberían estar completamente aislados de internet, pero un simple error de configuración puede convertir una simulación en un ataque real. Google ha insistido en que Gemini no causó daños y que el modelo fue capaz de frenar sus acciones, pero la falta de transparencia inicial no ha sentado bien.

Desde Bruselas, el Reglamento de Inteligencia Artificial ya obliga a notificar los incidentes graves a las autoridades competentes, y no estÔ claro si Google ha cumplido con esta obligación. La compañía no ha especificado si ha informado a la Comisión Europea o a la agencia española AESIA, lo que deja muchas preguntas en el aire.

Todo apunta a que la auditoría de los modelos de IA se ha convertido en el eslabón mÔs débil de la cadena. Una sola empresa, Irregular, es la encargada de probar a los cuatro grandes laboratorios, y su fallo ha puesto en evidencia que la seguridad de las pruebas es tan importante como la seguridad de los propios modelos. Mientras tanto, Google sigue sin revelar qué versión de Gemini fue la implicada, lo que dificulta evaluar el alcance real del problema.

El episodio ha servido para recordar que la autonomía de la inteligencia artificial no puede ir por delante de los controles de seguridad. Los modelos son cada vez mÔs capaces, pero también mÔs difíciles de contener. En este caso, afortunadamente, todo quedó en un susto, pero la próxima vez podría no ser así. La industria tecnológica tiene ahora la tarea de aprender de estos errores y garantizar que las pruebas se realizan con todas las garantías para que no se repita un incidente de estas características.

ArtĆ­culo relacionado:
Proyectos Innovadores de Google y Alphabet: El Futuro de la TecnologĆ­a

AƱadir como fuente preferida en Google