En Early Worm nos sumergimos en una experiencia donde vamos a tener que ayudar al pequeño gusano a alcanzar su deseada manzana para poder terminar esos niveles cuidadosamente confeccionados a mano por el desarrollador. Se trata de un casual plataformas con una carga muy potente de física de objetos, cuyos detalles de talento han conseguido que sea un título digno de analizar a fondo hoy en día.
El juego destaca especialmente por su estilo gráfico, donde cada nivel está definido visualmente de forma impecable, creando una atmósfera agradable que invita a avanzar nivel tras nivel. Gracias a las habilidades basadas en la física, se originan momentos divertidos y sorprendentes que hacen que la progresión sea fluida y entretenida. Vamos a profundizar en sus mecánicas.
La física de objetos y el control del gusano protagonista
El control de nuestro protagonista se basa en un sistema de gestos de lanzamiento (estilo «sling»). Para movernos, debemos arrastrar el dedo por la pantalla para medir la distancia y dirección del salto. El gusano permanece encogido en una especie de bola y es lanzado con la fuerza aplicada, lo que requiere precisión para alcanzar la manzana, la cual se encuentra en posiciones cada vez más recónditas.
Aunque los primeros niveles son introductorios y sencillos, la complejidad aumenta progresivamente. Para superar los retos, el juego introduce plataformas de distintos colores que otorgan acciones especiales:
- Plataformas Amarillas: Estas superficies son adherentes, lo que permite agarrar al gusano para que se mantenga pegado a la pared o al techo, facilitando el acceso a zonas que de otro modo serían inalcanzables.
- Plataformas Rojas: Actúan como superficies de velocidad extra. Al aterrizar en ellas, el gusano patina y gana un impulso significativo que puede ser la clave para superar grandes distancias.
- Otros elementos: En versiones actualizadas y niveles avanzados, encontramos ascensores, pinchos peligrosos y disparadores (push triggers) que añaden una capa de riesgo y estrategia al desplazamiento.
Además de estas superficies, existen herramientas como el campanario de buceo, que permite al gusano hundirse en el agua para alcanzar objetivos sumergidos, ampliando las posibilidades de resolución de los puzles.
80 niveles diseñados como puzles creativos

La verdadera magia de Early Worm reside en la creatividad de sus niveles. No se trata simplemente de saltar, sino de resolver acertijos ambientales mediante el uso de diversos mecanismos. El juego consta de 80 niveles, los cuales se encuentran organizados en secciones de 9 niveles cada una.
Un aspecto fundamental es el sistema de puntuación basado en estrellas. Para obtener las tres estrellas en un nivel, el jugador debe alcanzar la manzana utilizando el menor número de saltos posible. Esto añade un desafío extra, ya que a veces la física puede resultar impredecible, obligando al usuario a reiniciar el nivel varias veces para optimizar la trayectoria y lograr la puntuación máxima.
Cabe destacar que la progresión puede sentirse algo irregular; existen niveles avanzados que resultan sorprendentemente simples en comparación con algunos del primer capítulo, lo que le da un aire impredecible a la experiencia. No obstante, el diseño hecho a mano asegura que cada escenario tenga su propia identidad visual y mecánica.
Rendimiento, estética y puntos a mejorar

Visualmente, el juego es muy elegante. Llama la atención el uso de sombras proyectadas por el marco de cada nivel y la fluidez de las animaciones de transición. En cuanto al rendimiento, el título funciona sin pérdidas de frames, manteniendo un tono estable y una respuesta táctil rápida, lo cual es crítico en un juego basado en la precisión del lanzamiento.
Sin embargo, no todo es perfecto. Echamos en falta la posibilidad de personalizar al gusano; no existen opciones para desbloquear skins o accesorios que permitan diferenciar a nuestro personaje. Por otro lado, el juego depende considerablemente de la publicidad, aunque se agradece que los anuncios sean breves y se puedan cerrar rápidamente sin interrumpir excesivamente el flujo de juego.
Si comparamos esta experiencia con otros títulos de física similares, como Totally Reliable Delivery Service, notamos que Early Worm apuesta por una estructura más cerrada y enfocada al puzle puro, aunque con una duración total relativamente corta que puede completarse en un par de horas si no se busca la perfección en las estrellas.

En conclusión, estamos ante un título gratuito que sorprende por su pulcritud visual y su enfoque creativo. Aunque la física puede llegar a ser frustrante en los niveles más exigentes debido a su imprecisión ocasional, la satisfacción de resolver el puzle y alcanzar la manzana compensa el esfuerzo. Es una opción ideal para quienes buscan partidas cortas, estimulantes y visualmente atractivas en sus dispositivos Android.
Opinión del editor
Creativo, sugerente con su física de objetos y 80 niveles llenos de diversión.
Puntuación: 7
Lo mejor
- La física de objetos aplicada inteligentemente a los niveles.
- La variedad de mecanismos de puzles y superficies especiales.
- Un apartado visual con un toque especial y elegante.
Lo peor
- Ausencia de contenido para desbloquear y personalizar al protagonista.
- Cierta irregularidad en la curva de dificultad de los niveles.