Por apellidos en este cachibache que no falten. Se trata del Samsung Galaxy S player Wifi 5.0 tdi, un reproductor multimedia de la marca coreana basado en Android. En esta primera parte hablamos de la parte física del terminal y de todos sus componentes.
Comencemos hablando de lo más destacable, sus dimensiones. El aparato en cuestión mide 141×78,2×11,9mm, lo que lo hace muy grande. No llega a tener las dimensiones de un tablet como podría ser el Galaxy Tablet de 7″, y se queda por encima de móviles del tamaño de la Desire HD.
La pantalla ocupa gran parte de su frontal negro que, como el tamaño del gadget, es enorme. Pantalla TFT-LCD de 5 pulgadas con resolución WVGA (800x480pixels) a 68Hz. Con esta pedazo de pantalla no vas a tener problema para visualizar todo tipo de contenidos e incluso para poder escribir en el teclado con las dos manos, y si lo apoyas en alguna superficie, podrás utilizar dos dedos de cada mano y aprovechar el teclado QWERTY en la pantalla táctil. La botonera inferior a la pantalla es idéntica a la del Samsung Galaxy S, con el botón menú a la izquierda, el de retroceso a la derecha, ambos táctiles, y un botón central físico para home.
En la parte frontal, además de la ranura en la que se ubica el auricular, tiene una cámara frontal VGA para poder utilizar para videollamada, lo que hace que en este apartado esté bastante completo.
En la parte posterior, con una carcasa en blanco muy bonita, donde además de leer todos los sellos CE y FCC y los logos de Samsung y de la familia Galaxy, tenemos la cámara, en este caso de 3.2MPx, que no está nada mal. Quizá con 5MPx este aparato habría sido perfecto, pero dado el precio, el hardware había que limitarlo algo más.
También tenemos dos ranuras para los dos altavoces que incorpora el teléfono, que te aseguran un audio stereo del que no muchos pueden presumir, y que en la medida de las posibilidades, tiene un buen audio para tener tan poca potencia.
En el canto del terminal, junto con un embellecedor plateado para separar las dos carcasas, tenemos las botoneras para volumen, para apagar/bloquear y las conexiones físicas, miniUSB para carga y transferencia de datos en la parte baja y jack de 3.5mm al lado para auriculares externos. Abajo también está el micro para poder utilizarlo en llamadas a través de mensajería por internet.
En la parte superior tenemos la ranura de microSD. Si bien este reproductor tiene 8Gb de memoria interna (de los que podemos utilizar 5Gb para poder llevar nuestros archivos multimedia, los otros 3 se quedan para programas y sistema operativo) también podemos ampliar su memoria mediante tarjetas de hasta 32Gb.
Si seguimos con el hardware que trae, nos encontramos un procesador Snapdragon ARMv7 rev2, a 1GHz de velocidad. En cuanto a RAM trae 381MB, que teniendo en cuenta que no tienen que trabajar con todos los procesos de Android para un teléfono, me parece suficiente. Con un uso normal, es raro consumir más de 100MB.
Conectividad toda la deseada. Wifi B/G/N, bluetooth, GPS, sensores de movimiento y Radio FM. Para ser un reproductor MP4 creo que es bastante completo.
Y por último, la batería, que tiene una capacidad de 2500mAh. Desde Samsung aseguran que es capaz de reproducir 8h de vídeo y 60h de música, lo que nos da un punto extra en este reproductor portátil para poder usarlo fuera de casa. En lo poco que llevo con él, decir que con WiFi y toqueteando bastante (pantalla encendida) cumple las 8h seguro. Pero tengo que probar su autonomía más a fondo.
Presentado el hardware en esta primera parte, dejamos el software y experiencia de usuario para una segunda. Con este reproductor Samsung planta cara al exitoso iPod Touch de Apple. Dos conceptos distintos que a la vez son muy similares, este bajo Android, por supuesto.




























