
Tras una primera parte en la que hablábamos de la parte física del terminal, pasamos a una segunda parte en la que valoraremos el software y la experiencia de usuario que nos proporciona este terminal tan peculiar de HTC.
Comenzamos hablando del sistema operativo. Incorpora Android 2.3.3 Gingerbread, una de las últimas actualizaciones del sistema de Google. Esto hace que el terminal tenga un sistema más actualizado que la mayoría de teléfonos del mercado con un hardware muy superior. Además viene con HTC Sense 2.1 ‘messenger’, edición de HTC Sense personalizada para este terminal. Esta versión de Sense incorpora características de la versioń 2.1 como son los escritorios, animaciones o personalizaciones, y también de la versión 3.0, como es la pantalla de bloqueo con el famoso anillo y los widgets que lo acompañan, los cuales nos mostrarán si tenemos algún evento pendiente, por ejemplo un SMS o un email.
En cuanto al software y programas preinstalados, todos dependientes del HTC Sense. Cuenta con versiones personalizadas del escritorio de HTC para contactos, mensajes o la aplicación de correo electrónico. Por supuesto viene con las apps de Google, GTalk, GMail… Además de Google Maps o Google Navigation para aprovechar el GPS y que nunca te pierdas.
Mención especial se merece el apartado de redes sociales. Al hablar de un teléfono enfocado a un usuario final activo en el mundo 2.0 de Internet, HTC se vuelca con las redes sociales mediante aplicaciones y pensando en ellas desde el hardware también. El ‘botón Facebook’ que tiene nos permite estar siempre conectados con la red social. Pulsar el botón significa compartir con nuestros contactos una foto, un estado, una web, el chat… Para los que utilicéis Facebook como contacto con vuestra gente, este teléfono tiene un aliciente al tener una función exclusiva para esto. Por supuesto la integración con las redes sociales no termina aquí, Peep como cliente para Twitter también se incluye como en todos los HTC. Además, HTC Sense te permitirá sincronizar y combinar todos tus contactos entre la agenda telefónica, redes, emails, Google… Así no pierdes el rastro de nadie.
Al tener una pantalla más pequeña que muchos de los teléfonos de HTC, la cantidad de widgets disponible para agregar a nuestro escritorio es ligeramente diferente. El widget del tiempo si tiene animaciones, pero que por resolución y por pulgadas de pantalla, se ve resentida y no es tan impresionante como la de una Desire S con HTC Sense 2.1.
En cuanto al resto de funciones multimedia, completas. Ya hemos comentado el GPS, pero además, la radio FM y el reproductor de música te harán disfrutar de horas de canciones en tus desplazamientos. La cámara, como vemos abajo, saca buenas fotos. El autoenfoque y la aplicación de la cámara del HTC Sense, te dejan sacar buenas fotos. La calidad de vídeo, si bien no es mala, este teléfono no graba HD. Se queda a 720×480 pixels. Parece ser que es por la velocidad del procesador (800MHz) y la memoria RAM (512) que se queda quizá algo justa para poder procesar esa calidad de vídeo.
Hablemos pues de la experiencia de usuario. La pantalla se queda algo pequeña para trastear con Android y navegar. Leer en ella con una resolución tan baja se hace algo incómodo. Pero utilizar la mensajería, emails y escribir con el teclado físico es una gozada. Puedes escribir a un ritmo muy alto y de forma fácil. El teclado es bastante manejable y útil, aunque quizá las flechas sobrarían en el teclado, dando más espacio al intro o a la barra espaciadora.
La batería dura, y bastante. 1250mAh para una pantalla tan pequeña, se notan. Si bien es cierto que no se puede jugar mucho con esa resolución, utilizarlo para hablar por Gtalk durante horas no hace que tengas un consumo exagerado de energía y te baje el % de batería de forma alarmante.
Dejemos para una tercer parte una prueba de rendimiento, aunque esta vez, no podamos probar ningún juego que exija al terminal.











