
Tercera y última parte de esta prueba al pequeño de HTC. Vamos a ver el rendimiento del terminal y qué nos puede ofrecer en cuanto a experiencia de usuario se refiere.
En cuanto a comportamiento del teléfono, no he encontrado ningún problema. La integración con HTC Sense dentro de Android es perfecta. Recordar que este terminal posee Android 2.3.3, cosa que otros terminales mayores en potencia que él no pueden presumir de llevar. Además de salir al mercado con Gingerbread, tiene la versión 2.1 del HTC Sense, con transaparencias, fondos de pantalla animados y las animaciones del widget del tiempo.
La batería me ha sorprendido bastante. 1320mAh dan para mucho en este teléfono. Con un procesador de 600MHz el consumo de batería no es muy elevado. La pantalla al ser tan pequeña, tampoco consume batería en exceso. Con un uso no muy alto me está durando la batería 2 días sin esforzarme.
Tenemos que ser conscientes del teléfono que tenemos delante. He instalado el Angry Birds y se puede jugar perfectamente. No presenta ningún tipo de lag con el juego. No me he atrevido a instalar juegos de Gameloft, bien porque no funcionen con tan poco procesador, o bien porque la resolución de pantalla no sea adecuada. Tampoco le veo un enfoque excesivo para jugones. Para jugar a la mayoría de juegos del market no muy caros (Angry Birds, Abduction, Fruit Ninja, Doodle Jump…) no creo que haya mucho problema en ejecutarlos, yo lo he hecho.
Haciendo un Benchmark con el Quadrant, con varios intentos, siempre devuelve resultados parecidos. Sorprende donde se queda el terminal. Si bien en las pruebas gráficas no pasa de 6-10FPS, obtiene una calificación de 690-700, lo que le coloca por encima de termianles con hardware superior como la HTC Desire o el Nexus One (versión sin Froyo o Ginger). Al ser un HTC, esperemos, que el bootloader se pueda modificar y entrar a ROMs cocinadas. Seguro que el rendimiento es muy superior.
Este terminal, es muy buen teléfono por sus medidas y lo que nos ofrece. Tendremos la posibilidad de utilizar Android fuera de casa en un tamaño de bolsillo (sin que moleste). No es un sustituto de nuestra herramienta de trabajo como si lo podría ser un Nexus S o una Desire HD, por eso no cuesta lo mismo. Con Orange estaría por 59€ en portabilidad con la Delfín 20 (20€ al mes); próximamente se incluirá en el catálogo de Vodafone, aunque aún no hay precios. Me parece un terminal que renueva la Wildfire existente. La pantalla es bastante decente en cuanto a calidad de colores y a luminosidad en exteriores. La duración de batería es superior para un smartphone, pasando de las 24h sin esforzarse y con ROM original. Además contamos con Android 2.3.3 en el teléfono, cosa que muchos terminales con hardware muy superior no verán. Puntos flacos, la verdad que ninguno. No diré que pantalla más grande, más resolución o mejor cámara. Si el terminal se aumentasen sus medidas, sería otro concepto diferente y daríamos con una Desire S. La cámara es excelente, es la misma que trae la Desire S con 5MPx. Los acabados son muy buenos. El diseño es muy refinado, en la línea de los últimos modelos de HTC.
¿Recomendaría este terminal a mis amigos? Si, a todos aquellos que buscan un teléfono solamente, o bien, para teléfono secundario, dejando para el principal las prestaciones y la mayoría del presupuesto.
Os dejo unas imágenes y unos vídeos de funcionamiento del terminal.
Vídeo del teléfono, montaje y arrancando.
Vídeo del benchmark que obtiene el Quadrant
Vídeo de prueba jugando al Angry Birds








