
No os asustéis. Ni os habéis equivocado de blog ni vamos a hablar de cine pero el tema sobre el que vamos a hablar bien podría tener como título este de la película homónima de los hermanos Cohen. Y es que todo, desde el momento en el que se fabrica, experimenta un proceso de envejecimiento más o menos rápido por el cual deja de considerarse útil, o mejor digamos apto, para desarrollar ciertas tareas.
Bueno aún debéis estaros preguntando de qué diantres hablo y ahora os lo digo. Pues resulta que según el diario The Telegraph la nueva versión del sistema operativo de Google, Android 4.0 Ice Cream Sandwich no llegará al hermano más mayor del Galaxy Nexus. Sí has entendido bien, Ice Cream Sandwich no correrá, al menos de forma oficial, en el Nexus One.
Sí queridos amigos, al parecer, como decía al principio, el primer terminal “oficial” de Google, se ha hecho viejo y hay que retirarlo a la residencia de ancianos a vivir de rentas.
Y es que todo apunta a que la carencia principal del Nexus One para no poder adaptarse al Ice Cream Sandwich es el distintivo propio de HTC ¿Lo adivináis? ¡BINGO! La memoria, tanto RAM como ROM. Al parecer sus bajas prestaciones en este sentido incapacitaría toda posibilidad de instalar el sistema operativo y sus complementos en la memoria interna del terminal.
Y es que al final, por H o por B, a todo cerdo le llega su San Martín y en este caso al terminal nacido fruto de la alianza HTC-Google le ha llegado. Ya se sabe que Google no quedó contenta con el resultado de este terminal, quizá por su falta de prestaciones como la de la memoria, y a partir de ahora ya no tendrá que romperse la cabeza para optimizar al máximo sus 512 MB de almacenamiento interno.