Un tablet no es un teléfono, parece de perogrullo pero hay que decirlo. Un tablet puede tener funcionalidades que posee un teléfono, como es el efectuar llamadas telefónicas, pero si nuestra intención es el de utilizarla como utilizamos un teléfono no estaremos aprovechando al máximo las prestaciones ni posibilidades que puede brindar este tipo de dispositivos.
Al igual que decimos que un tablet no es un teléfono, su sistema operativo no puede ser el de un teléfono o quizás más correcto sería decir que no se puede portar tal cual la misma versión de un sistema operativo de un teléfono a un tablet. ¿Por qué? Una de las razones más evidentes es por su tamaño de pantalla y otra de las interesantes es por el uso que se le puede dar a un tablet y a un teléfono no.
En la actualidad, y Google lo acaba de comentar, la versión más avanzada y disponible de Android no está optimizada para usarse en los tablets. Como ya se comentó en su día se espera que Gingerbread o Honeycomb sí sean sistemas operativos capaces de optimizar su uso en los dispositivos tipo tablet.
Un tablet debido al mayor tamaño de pantalla, mayores resoluciones y al uso al que va destinado debe de tener un sistema que se adapte a este entorno y que (cosa muy importante) brinde a los desarrolladores un SDK en el que se ofrezca las distintas herramientas para que las aplicaciones a su vez también aprovechen estas características. Las aplicaciones tendrán que migrarse para ser utilizadas en los tablets, se les tendrá que cambiar su interfaz y reorganizar sus pantallas para que su disposición en pantallas de 10 pulgadas y similares resulte lo más optimo posible. Ya nos hemos mofado bastante de Apple diciendo que su iPad es un iPhone grandote y en Android está pasando esto.
Esto ya lo hemos visto con la llegada del iPad, su versión del sistema operativo no es la misma que la del iPhone y su SDK posee opciones y herramientas que hace que las aplicaciones disponibles para el iPad saquen el mejor rendimiento del dispositivo. La disposición de los menús, las barras de navegación, las opciones disponibles , todo está acondicionado al tamaño del terminal.
¿Qué no está haciendo bien Google? Desde mi punto de vista debía de haber lanzado ya el SDK de la siguiente versión de Android para que los desarrolladores tuviesen tiempo de adecuar o desarrollar aplicaciones nuevas que optimizasen el uso en los tablets. Esto lo suele hacer estupendamente Apple y lo hizo con el iPad. Cuando salió al mercado ya existían bastantes aplicaciones rediseñadas para él y con el SDk en la calle desde hacía tiempo no tardó en que el número de estas en el AppStore aumentase rápidamente.
En Android nos vamos a encontrar en el mercado dentro de un par de meses con varios tablets que van a venir con un sistema operativo no optimizado para estos terminales y con ninguna o casi ninguna aplicación que realmente les saque partido.
Para cuando tengamos en los distintos terminales la nueva versión de Android y los programadores su SDK para hacer sus aplicaciones, seguramente será por el primer trimestre del año próximo. Tendremos entre las manos un hardware de infarto, con salidas por todos lados, USB, HDMI, HDSPA, y todas las siglas que queramos pero no nos engañemos, cuando nos compramos esto es para utilizarlo con aplicaciones acordes al dispositivo y que hagan un uso intensivo de este hardware y para eso Android no está preparado, aún.




